Cómo empezó todo
La fundación nació en 2020, cuando llegó el COVID. Antes de eso fui voluntaria en distintos países y en varias fundaciones aquí en Chile. Con la pandemia, las fundaciones de aquí dejaron de trabajar.
Frente a la embajada de Venezuela dormían en la vereda personas que habían perdido su trabajo y su dinero y querían volver a su país. Era invierno, había familias con bebés, y la embajada no las ayudaba. Entendí que ese era el momento de ayudar. Empecé a llevarles almuerzos calientes todos los días, y después ropa.
Se fueron sumando más personas, y lo mismo pasó frente a la embajada de Colombia. Poco a poco se formó un equipo a mi alrededor, y luego registramos oficialmente la fundación.
— Lara Zinder, fundadora






































